Trece

No son tiempos de certezas, ni tenemos a qué aferrarnos cuando hasta el aire es sospechoso.

Y creemos que los males son para todos, y es una media verdad porque siempre pagan (mueren) los mismos.

No hace falta una confabulación de villanos.

La magia es que seguimos vivos.

Poemas de andar por casa

Este libro se gestó confinado en casa, desde la intimidad hacia fuera, como un deseo, a traves de los miedos condensando las palabras a lo esencial.

El libro se hizo en tamaño A5. La cubierta, de varios colores, protege la portada, pero deja ver.

Los poemas están en el blog, del UNO al DOCE.

Once

Siempre se espera algo, una ráfaga de aire, o que la puerta se abra.

Y damos vueltas a los sentidos, a lo que no podemos comprender, o no queremos.

Buscamos las respuestas sin saber las preguntas, y pensamos que ahorramos el tiempo que perdemos, irremediablemente.

Nueve

Somos débiles, simples seres que a través de los siglos llegamos, por casualidad o esfuerzo, a un ahora que nos pone a prueba. Queremos creer en lo que sea, y aferrarnos a palos invisibles que nos hagan caminar, correr, escaparnos de nuestra realidad. Y eso parece ser nuestra vida, una carrera en la cual no vemos el final, y debemos ponernos metas para no quedarnos fuera y ver pasar a los otros.

Siete

Llueve el silencio de la ciudad transformada y vacía. Y amanecen los días llorando el dolor, o a tal vez una alegría.

No preparé un plan para este mundo, y sé que muchas otras veces me sentí encerrado.

Y cuántas mañanas quise correr por la playa, o caminar lento, mirar el horizonte buscando la sensación de libertad.

Pienso en un paseo en otoño por la ciudad, justo ese día que el viento trae el primer frío.

Y tengo dentro de mí, todavía, esas sensaciones que hace mucho me llenaban cuando estaba todo por hacer. Esa incertidumbre que nos obliga a movernos, a dar un paso. Ir más allá.

Dos

Vamos desnudos

hacia ningún lado

se huele el encierro

(lacera almas inocentes)

y aprendemos que el dolor de hoy

es la réplica de otras épocas.

Siempre estuvimos desnudos.